AgroPro

OCTUBRE  2020

Ya no se puede imaginar volver a un mundo sin digitalización

Entrevista completa a Blas Briceño.

El CEO de AgroPro, Ignacio Eguren, entrevistó a Blas Briceño, CEO y fundador de Finnegans, el ERP número uno de Argentina. Una charla acerca de la digitalización y cómo puede ayudar a las empresas en su manera de trabajar.

I.E. ¿Cómo estás? Veo que estás siempre rodeado de color.

 

B.B. Si, cumplimos 28 años de Finnegans y lanzamos una convocatoria de artistas visuales para seguir vistiendo el espacio. No tiene mucho que ver con software pero nos gusta.

 

I.E. Es parte de la vida. ¿Cómo era crear una herramienta digital hace 28 años?

 

B.B. Cuando empecé a hacer la primera aplicación, que sigue viva y vigente, en sucesivas reencarnaciones, era evidente que para un productor era conveniente generar mayor información que la que tenía en ese momento. Tener información más integrada, más adecuada que la que venía manejando. Lo que no podía saber en ese momento era que faltaba mucho tiempo para que comenzaran a comprar aplicaciones de ese tipo. Los primeros años fueron durísimos, porque a todo el mundo le parecía muy interesante lo que ofrecíamos pero no tan interesante como para empezar a usarlo.

 

I.E. ¿Cuál era la principal barrera? ¿La misma que podemos tener hoy nosotros como usuarios? ¿Cambiar los hábitos?

 

B.B. Sí, pero en ese momento era mucho más disruptivo. Además había que hacer un esfuerzo más fuerte, porque la tecnología no estaba tan cerca del usuario y el usuario no estaba tan “amigado” con la tecnología como ahora. Creo que la barrera más importante sigue siendo la misma y es el desafío que tenemos siempre: cómo poner un proceso de digitalización a favor de un proceso de mejora continua en una organización. Hoy los desafíos siguen siendo muy altos pero la amigabilidad y la cercanía de la tecnología contribuyen a que eso no sea tan difícil de encarar para un productor.

 

I.E. El concepto de digitalización que mencionas, ¿sigue siendo el mismo o ahora la digitalización es más amplia?

 

B.B. A medida que fue pasando el tiempo, la necesidad de la digitalización se fue acentuando. Hoy, con la pandemia y lo que venga después de la pandemia, creo que la prueba de la necesidad y de la conveniencia ya están terminantemente desarrolladas. Ya no se puede imaginar volver a un mundo sin digitalización. Lo que nos queda por delante es ver qué hacemos con eso, cómo lo aprovechamos, cómo sumamos las distintas oportunidades que ofrece la digitalización. Una parte básica es lograr tener información para el negocio, hacer que es signifique buenas oportunidades para tomar buenas decisiones con información oportuna, precisa e integral. Después está la automatización: que lo que hacemos sea cada vez más fácil de hacer. Lo digital está ayudando en el día a día. Finalmente el tema del control: asegurarnos que lo que estamos haciendo es correcto, apoyados en las herramientas digitales. En esos tres pivots gira la digitalización de un negocio y siempre hay una oportunidad nueva que aparece cuando uno avanza. Es interminable, es incesante y nosotros, como empresas que desarrollamos software, tenemos la obligación de seguir acompañando esos procesos con desarrollos, con tecnología, con lógica de negocios.

 

I.E. Te hago una pregunta clásica relacionada con esto. ¿Va a haber menos trabajo para la gente? ¿El trabajo va a ser diferente? ¿Se va a ver beneficiada la empresa y quizás no tanto el empleado o el usuario?

 

B.B. Yo creo que nos estamos acomodando muy bien a todo esto. En cada ciclo de evolución tecnológica hay una adecuación del trabajo y el trabajo va acercándose a las actividades más específicamente humanas y menos repetitivas o burocráticas. Creo que hay mucho por ganar y mucho trabajo por delante para lograrlo. Ese trabajo es de las personas y ellas tienen que poner lo mejor de sí: la inteligencia, la creatividad, la empatía para encontrar soluciones, la cercanía con las personas y con los procesos que llevan adelante. Para mí eso define más trabajo y no menos trabajo. Lo que seguro define es un trabajo que está todo el tiempo acompañado de capacitación. Aprender a hacer cosas nuevas, explorar ideas, desarrollar actividades nuevas. El desafío es acompañar eso y no quedarse en un lugar, que es lugar donde estábamos antes de la digitalización, que era más quieto, más seguro, menos desafiante.

 

I.E. Parece que estamos hablando de este tema como si hubieran pasado muchos años, pero recién encontraba una nota en La Nación, en 2016, que cerraba con un comentario tuyo. Venían hablando en la nota acerca de cómo se estaban digitalizando Fox, Disney, hace 4 años. Vos cerrabas la nota diciendo que esta digitalización nos generaba más oportunidades y hacía que estemos más atentos a esos cambios. Iba a cambiar la gestión, íbamos a empezar a utilizar muchos más índices, más seguimiento. Los famosos reportes que nosotros acá en el campo queremos tener.

 

B.B. Es que cuando uno empieza, siempre es bueno repetir que la transformación digital es un proceso de transformación cultural que involucra a las personas trabajando en organizaciones colaborativamente. Lo más difícil que tiene es articular lo nuevo, no apropiarse de la tecnología. La tecnología la desarrollamos los que estamos en el sector, las empresas y las organizaciones. La transformación tiene que hacerla cada empresa. Ahí es donde está el desafío y es donde hay que tomar la iniciativa. Lo que pasa y es muy interesante en estos años, es que hay algo que trajo la tecnología a todas las organizaciones y empresas tecnológicas: el concepto de agilidad y de procesos de cambio cortos y en etapas, que son muy propios de la digitalización. Si me preguntas qué cambió en estos años, desde esa nota en La Nación en el 2016 hasta hoy, yo creo que muchas organizaciones entendieron que hay que hacer una transformación cultural y que los pasitos que hay que dar para eso, no tienen que ser “todo o nada”. Cuando empezamos Finnegans, en el año 1992, la sensación que había era: “tengo que cambiar todo para poder hacerlo distinto” y eso era muy desafiante. Hoy sabemos que hay que ir apropiándose de a poco de la evolución digital y que hay que ir dando pequeños pasos. Cometer errores y explorar nuevas ideas para descubrir las mejores soluciones. Esa cultura, creo que existe hoy en las organizaciones, al menos en las más jóvenes.

 

I.E. Les cuento la historia para que sepan cómo nos conocemos con Blas. En nuestro partner, Eguren y Compañía, que es una empresa de gerenciamiento, usamos Finnegans hace 8 años. Llevamos la gestión contable. Finnegans es un ERP muy utilizado en agro por grandes empresas para llevar una gestión contable e impositiva. Muchos productores, medianos a grandes. También tienen una gran participación en productores CREA, que quizás han dado un paso en esto antes que el promedio. Relacionado a esto, quería preguntarte cómo está el sector campo en ese proceso de digitalización con respecto a otras empresas. ¿Qué ves en nuestro sector?

 

B.B. Yo creo que el sector aprendió bastante a incorporar tecnología digital. Creo que en los últimos años dejó de ser un sector más lento y se convirtió en uno de los más activos en esto. Las AgTech contribuyeron mucho. Se ha visto un cambio muy favorable en los últimos años.

 

I.E. Eso fue hace 5 o 6 años aproximadamente.

 

B.B. Si. Yo creo que empezó con un entusiasmo por la información de geolocalización. Todo el mundo quería los datos geolocalizados y después no sabían muy bien qué hacer con eso. Ahí se empezó a entender que lo importante era integrar la información. Ahí es donde nosotros empezamos a participar activamente.

 

I.E. Ahora que hablas de integración… ustedes son una empresa pro colaboración, ¿no? Y pro integración con otras soluciones. ¿Por qué están siguiendo ese camino?

 

B.B. Porque es el único camino. Si uno cree en la fuerza de la comunidad y del trabajo colaborativo, es a través de la integración donde vamos a lograr mejores herramientas para todos. Más precisión en el trabajo de cada uno y más velocidad para informatizar al sector. Yo no tengo dudas de que el camino a la integración es el de todas las empresas que fabricamos software para el sector.

 

I.E. Incluso con empresas que quizás se puede pensar en un principio que pueden ser tu competencia. O por lo menos esa es una visión que tenemos nosotros.

 

B.B. El universo es gigante, y las oportunidades son enormes. Hay mucho para trabajar. Yo trabajo mucho en la Cámara de Empresas de Software y siempre decimos lo mismo. No somos competidores. Somos colegas tratando de hacer expandir el mercado juntos.

 

I.E. Es eso. Que crezca el sector y ayudar a distribuir estas soluciones.

 

B.B. Definitivamente hay mucho más para ganar en eso que en cerrarnos y tratar de cada uno tomar su porción como el todo.

¿Conocés nuestra integración con Finnegans?

 

I.E. Referido a la pandemia y a esto que venimos hablando, muchas de las empresas que hoy estamos agrandando equipo o que ya tenemos equipo y cambió la forma de trabajar, y gran parte de ese equipo está trabajando de manera remota, ¿Crees que eso se va a mantener? ¿Va a cambiar la forma en que veníamos trabajando o nos van a dar ganas de volver a la oficina?

 

B.B. Yo creo que las ganas de estar juntos y trabajando personalmente no las vamos a perder nunca. Somos seres sociales. Pero a la vez sé que las cosas cambiaron y que los modos de uso del lugar de trabajo van a cambiar completamente. Eso después de la pandemia va a quedar así.

 

I.E. Justo en este momento que hiciste una súper oficina, ¿no?

 

B.B. Lo peor de todo es que estamos en diciembre empezando un edificio nuevo mucho más grande.

 

I.E. Vas a tener que agrandar el equipo. ¿Cuántas personas hay hoy en Finnegans?

 

B.B. 150. Estamos sumando mucha gente en estos días también.

 

I.E. ¿De qué trabaja tanta gente? Nosotros somos 15 y me parece que somos un montón. ¿Cómo hace una empresa tecnológica para tener tantas necesidades? ¿Qué están haciendo para requerir de tantos talentos?

 

B.B. Te lo diría al revés. ¿Dónde nos falta gente hoy? Necesitamos diseñadores, consultores de negocios que sepan del agro y de otras industrias, capacitadores, gente en el área comercial para seguir impulsando el desarrollo. Necesitamos salir más al exterior y necesitamos gente que, cuando termine la pandemia, viaje a toda Latinoamérica para promover nuestras soluciones. En todo eso hay muchísimo trabajo. Hay mucha gente haciéndolo hoy pero hay mucho por hacer.

 

I.E. ¿Cuáles son los grandes desafíos para lograr eso? En este contexto, estando en Argentina.

 

B.B. Yo creo que el mayor desafío hoy es salir al exterior, con mucha fuerza para reclamar un mercado más grande que el que tenemos. Creo que tenemos todas las condiciones para lograrlo. No sólo Finnegans, sino las empresas argentinas de base tecnológica. Hay que aprovechar eso ahora.

 

I.E. Vamos por eso entonces.

 

B.B. Absolutamente.

 

I.E. Para cerrar, ¿qué es Contextos? El otro día estuve viendo en sus canales y participé en una reunión.

 

B.B. Estamos festejando nuestros 28 años con una serie de encuentros a los que invitamos a toda la audiencia a sumarse. Son charlas de 1 hora, dónde estamos viendo temas de actualidad, de propósito de las organizaciones y estrategias para lograrlos, estrategias de base digital, modos de organización de equipos y de todo lo que tiene que ver con nuestra industria desde una perspectiva más amplia que la de nuestros productos en sí mismos. Invitamos a un montón de amigos y colaboradores y profesionales que nos van a hablar de eso.

 

I.E. ¿Desde dónde se puede ver?

 

B.B. Va a estar por Streaming si entran a la página de Finnegans. Sino por Contextos.

 

I.E. Vamos a estar siguiendolos. Te agradezco por este espacio. Quería seguir conociendote un poco más y que la gente te conozca. Nosotros estamos muy agradecidos de poder trabajar con ustedes, que nos hayan dado un espacio y que siempre estén colaborando también para ayudar. Salvando las distancias, yo también me siento un emprendedor. Vos sos uno de esos referentes y está bueno que siempre estés pensando en crecer y en avanzar. Nos gusta la cultura de Finnegans y creo que eso es espectacular para el sector.

 

B.B. Muchas gracias por la invitación. La verdad que yo me siento más startup que vos. De hecho cuando cumplimos los 25 años los llamamos “the start”, el reinicio. Para nosotros recién tenemos 3 años de vida. Un placer trabajar con ustedes, acompañar, y estar pensando juntos en el productor y en las oportunidades de digitalización de la cadena de valor, que son enormes y muy valiosas para todos.